| EFE |
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| Gilardino, la nueva figura de Italia |
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Italia arrancó con un esquema poco habitual (4-3-2-1) planeado por Marcello Lippi para resguardar a Francesco Totti, falto de ritmo y espacios, que jugó su primer partido de titular luego de su grave lesión sufrida en marzo. Junto al jugador romano estuvieron Del Piero y Gilardino.
Este plan de juego italiano no resultó muy efectivo ya que tuvieron pocas ocasiones de gol pero estuvo muy alejado de la calidad que se le exige a Italia. Sin embargo, fue efectivo porque en su primera, y única, llegada de riesgo del primer tiempo (a los 10 minutos), Gilardino tocó al gol un centro justo de Grosso que se escapó por izquierda.
Con el temprano 0-1, Italia aún dejó más la iniciativa a Suiza para que se gastase más y aprovechar de contragolpe los espacios dejados. Sólo Del Piero, mostró los mejores síntomas de juego, destacándose en una Selección "azurra" muy chata.
La buena presión suiza y su mayor osadía se hizo notar y, fruto de mayores ganas y sacrifico, en el minuto 32, llegó el justo premio con el tanto del empate, obra de Gygax, uno de los mejores sobre el campo, que batió a Buffon con un disparo cruzado, potente y colocado.
El 1-1 mermó algo las ansias y el elevado ritmo de Suiza, pese a lo cual siguió dominando hasta el descanso ya que Italia siguió sin alma y sin inquietar el arco local. Por su parte, el romano, Totti se mantuvo todo el primer tiempo sin resentirse físicamente, lo que ya es de por sí una buena señal antes del Mundial.
En la segunda mitad, con varios cambios de inicio, Italia modificó su esquema: pasó a jugar con dos puntas (Iaquinta y Toni) y con Totti por detrás, un nuevo intento en la zona en la que lo quiere utilizar Lippi para que el romanista encuentre el ritmo.
Pero, siguió siendo Suiza la que volvía tener el juego en sus manos. A partir de la hora, por fin, se dejó ver Italia. Los cambios empezaron a hacerse notar y el conjunto italiano tomó el mando, acercándose con claro peligro sobre el arco helvético
Todo terminó con el 1-1, con una Suiza de menor calidad pero que dejó una mejor sensación con respecto a una Italia que, por su condición de ser una de las favoritas en Alemania'06, demostró muy poco.
Eso sí, para los supersticiosos italianos el 1-1 es una excelente señal. Y es que, en 1982, Italia disputó también su penúltimo partido de preparación mundialista visitando a Suiza, en un partido que acabó con el mismo resultado de hoy. Poco más de un mes después, la Selección italiana alzaba la Copa del Mundo de "España'82" en el estadio Santiago Bernabeu.
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