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Los empleados del hotel en el que se hospeda Angola en la localidad de Celle, la mayoría de ellos alemanes, vivieron el partido que hoy enfrentó a los angoleños con México con una intensidad similar a la que habrían tenido en un partido de Alemania.
La selección de Angola lleva instalada en el hotel de concentración de Celle, ciudad que se encuentra al norte de Alemania, desde el pasado 20 de mayo, por lo que acumulan ya 27 días alojados en este complejo hotelero.
El partido de hoy fue seguido por una parte de los empleados del hotel y algunos clientes en una zona del restaurante en la que hay instalada una pantalla gigante para seguir los partidos del Mundial.
A lo largo del encuentro, los presentes en el local del complejo hotelero lamentaban efusivamente las ocasiones desperdiciadas por el equipo de Luis de Oliveira Goncalves, al mismo tiempo que expresaban alivio cuando México erraba ante la portería de Ricardo.
Con especial angustia se vivieron los últimos instantes del partido, desde la expulsión de André Macanga, en los que el equipo de Ricardo La Volpe asedió la portería de Angola, aunque finalmente se mantuvo el empate sin goles.
Celle, con una población de 50.000 habitantes y perteneciente a la Baja Sajonia, se encuentra a poco menos de 40 kilómetros de Hannover, donde hoy se disputó el partido, lo que fue aprovechado por algunos empleados del hotel que habían terminado su jornada laboral para presenciar en directo el partido gracias a algunas entradas que les cedió la delegación angoleña.
México y Angola forman parte del Grupo D de la fase inicial del Mundial y en el que también se enmarcan Irán y Portugal.
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