|
El omnipresente volante y motor de Ghana, Mickael Essien, acapara la atención de Estados Unidos de cara al decisivo partido entre ambos seleccionados el próximo jueves en Nuremberg por la última fecha del Grupo E del Mundial de Alemania-2006.
Essien, de 23 años, es "uno de los mejores jugadores del Mundial. Realmente fantástico", dijo el director técnico del combinado estadounidense, Bruce Arena, quien agregó que "tenerlo controlado será una de las claves para poder ganar el encuentro", que decidirá el futuro de ambos combinados en el torneo.
"Es un jugador de ida y vuelta impresionante", señaló por su parte el volante Landon Donovan, añadiendo que "ataca muy bien y defiende aún mejor".
Según Donovan, quien enfrentó a Essien en las semifinales del Mundial Sub-17 de Nueva Zelanda en 1999 -aunque aseguró que no lo recordaba-, el volante ghanés es "sin dudas una de las figuras del torneo". "Su juego es realmente brillante, no podemos descuidarlo en ningún momento", agregó Donovan.
Arena calificó a Essien de jugador "de gran ductilidad", que "contra Italia (en el debut de Ghana, con derrota 2-0) jugó más atrasado, en el centro del campo, pero contra los checos (el pasado sábado, con triunfo africano por 2-0) lo hizo más cerca de los delanteros y armó la jugada del primer gol".
Essien se convirtió en el jugador más caro del fútbol africano en toda su historia, cuando a mediados del año pasado el poderoso Chelsea de Inglaterra pagó por él unos 50 millones de dólares al Lyon francés.
"Lo he visto jugar varias veces en la Premier League y es un jugador que físicamente establece diferencias", explicó por su parte el defensa estadounidense Carlos Bocanegra, que milita en el Fulham de Inglaterra. "Va y viene constantemente y nunca para de correr. Es un jugador muy atlético y con una gran dinámica", añadió.
Tras coronarse vicecampeón mundial con la selección Sub-17 de Ghana en Nueva Zelanda en 1999, Essien pasó al Bastia de Francia, donde jugó desde el 2000 al 2003.
Posteriormente defendió al Lyon, hasta que en 2005 llegó el ruso Roman Abramovich con su poderosa billetera y se lo llevó al Chelsea, donde ganó la Liga inglesa la pasada temporada.
Además, es la principal figura de un seleccionado ghanés que consiguió por primera vez en la historia clasificarse para un Mundial y ahora está cerca de alcanzar la segunda ronda en Alemania-2006, para lo que le bastará con vencer a Estados Unidos el jueves, o empatar y esperar por un triunfo de Italia sobre República Checa.
|