| Reuters |
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| Guillermo Franco considera que México fue superior a Argentina. |
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Guillermo Franco era uno de los jugadores más tristes de la selección mexicana de fútbol que hoy perdió ante Argentina en los octavos de final del Mundial de Alemania 2006. Muy católico, el jugador sintió que Dios le dio la espalda a su equipo.
"Uno le pregunta a Dios cuándo le va a tocar a México esa pizquita de suerte que tienen los otros equipos", afirmó a la agencia dpa Franco.
El ariete del Villarreal español aseguró que su fe no le ayuda a superar una decepción tan a su juicio inmerecida como la de Leipzig.
"Mi confianza en Dios sigue siendo la misma, pero hay cosas en la vida que no entiendo y esta es una de ellas: Un equipo pasa por encima a otro y te vas con las manos vacías. No lo voy a entender ni le voy a encontrar una respuesta".
Según su análisis, el "Tri" fue superior en todo a Argentina, por lo que no se explica la derrota.
"México hizo todo, mereció ganar, pero el resultado dice otra cosa. Manejó la pelota, creó situaciones de gol, descontroló a un equipo que va a ser candidato a la Copa del Mundo, lo volvió loco, lo desesperó. No sé qué faltó".
Franco, nacido en Argentina pero nacionalizado mexicano desde el año pasado, se sumó al coro de voces mexicanas que lamentaron la enésima eliminación en octavos de final de un Mundial.
"Parece que es una maldición, porque no puede ser que hagas todo y que ni así puedas pasar a cuartos de final".
Tras el partido, varios directivos de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y representantes de la FIFA entraron al vestuario a felicitar al "Tri" por el buen juego.
"Nos dijeron que estaban orgullosos de lo que hizo México, de la imagen que deja. Pero eso no nos alcanza, vinimos con el objetivo de hacer algo grande, importante, hicimos todo para que eso se pueda dar y no se dio".
En los días previos Franco aseguró que el partido iba a ser especial para él por su origen argentino. No pudo entrar al campo porque México tuvo que hacer dos sustituciones forzadas por las lesiones de Pavel Pardo y Andrés Guardado, pero ni siquiera la derrota ante su país de origen consoló al delantero.
"Duele igual que sea Argentina. Lo que duele es que no pasamos de octavos de final habiendo hecho un gran partido".
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