| Reuters |
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| Un fanático español, enfurecido con la eliminación. |
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La eliminación de España en el Mundial desencandenó la ira de algunos hinchas que se habían ilusionado con la posibilidad de quebrar en Alemania su mala racha en la máxima cita del fútbol y demostraron su enojo con disturbios que dejaron 50 heridos y varios detenidos, según informó hoy la policiía de Madrid.
En la madrileña Plaza Colón, donde hasta ahora se habían dado cita para presenciar y celebrar las victorias de la selección española, cientos de hinchas frustrados arrojaron al término de la victoria por 3-1 de Francia en los octavos de final botellas contra la calzada y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad que intentaron disuadirlos.
El saldo de los disturbios en la Plaza Colón, donde se habían reunido unas 20.000 personas para seguir el partido a través de las pantallas gigantes allí instaladas, es de 50 heridos, dos de ellos policías, y doce detenidos.
En la cercana calle Serrano, una de las vías comerciales más exclusivas de Madrid, algunos jóvenes prendieron fuego a un automóvil y a un contenedor de basura, rompieron escaparates y derribaron un semáforo.
"Y todo por una tontería", decía meneando la cabeza un agente de policía. La mayoría de los hinchas mantuvieron sin embargo una actitud pacífica mientras continuaban cantando "¡Es-pa-ña, Es-pa- ña!".
Un niño de 10 años llamado Javier se convirtió en el símbolo de la decepción española. Las cadenas de televisión eligieron sus mofletes pintados con la bandera española que iba diluyéndose a fuerza de lágrimas para resumir la sensación general. "Yo quería que gane España", clamaba el niño ante los vanos intentos de su hermanos mayor por consolarle.
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