| EFE |
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| La policía se apostó en el estadio de Dortmund |
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DORTMUND, marzo 27.- La seguridad será un tema primordial en el próximo Mundial de Alemania 2006. Sus organizadores tienen claro que la imagen del país está en juego y por ello las medidas para prevenir cualquier incidente son una prioridad.
El último partido de la selección alemana ante Estados Unidos, en Dortmund, fue escenario para ensayar los planes de seguridad. Ya sea por las amenazas de hinchas neonazis o posibles atentados terroristas, las autoridades alemanas no quieren dejar nada al azar.
Durante los días de prácticas previos al amistoso, son cientos los policías que se pasean por el recinto de entrenamiento. En especial, cuando es el turno de Estados Unidos, rival que reconoció el comandante Werner Schwarz, a cargo de la seguridad del Signal Iduna Park, generó medidas especiales.
"Es un equipo complejo desde el punto de vista de sus problemas globales. Y, además, enfrentando al combinado local, que lleva muchos espectadores. Entonces, esto era como el ensayo general para nosotros, considerando que en el Mundial habrá partidos con otras selecciones menos preocupantes, como por ejemplo Trinidad y Tobago", afirmó Schwarz.
Las actuales acontecimientos de política internacional en Medio Oriente, donde interviene una ejército aliado compuesto principalmente por Estados Unidos y Gran Bretaña, produce una movilización mayor para el responsable de la seguridad, Horst Schmidt. El oficial destacó que "la principal preocupación es el terrorismo internacional".
Por eso, el Ministerio del Interior preparó con tres años de anticipación un plan para controlar a los hooligans, los narcotraficantes y al mercado negro de entradas.
Volviendo al partido entre Alemania y EE.UU., realizado el pasado miércoles 22, cuatro horas antes del cotejo, ya había más de mil policías en torno al estadio. Sus tareas fueron múltiples.
"Hicimos un filtro al ingreso, revisamos el recinto con perros para descartar cualquier objeto sospechoso. Hay personal a cargo de un equipo especial asignado a cada sector, para evitar cualquier situación anormal", explicó Schwarz.
Entre los operativos, destacó el uso de cámaras de video y fotográficas para vigilar al público. Ante cualquier desmán, se identifica a las personas involucradas para facilitar su detención. Para agilizar este trabajo existe una Central Informática del Deporte, donde están registrados cerca de 10 mil hinchas "problemáticos". Así los estadios contarán con programas que a través de parámetros biométricos se relacionará con fanáticos que tienen prohibido el ingreso al lugar.
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