El delantero del Real Madrid no se pudo entrenar con normalidad en la práctica del seleccionado brasileño por una lesión en el gemelo derecho.
En Brasil, le restan importancia a esta molestia y aseguran que con un intenso trabajo de fisioterapia podrá recuperarse para llegar sin inconveniente al partido del domingo ante Colombia en el estadio El Campín.
Sus demás compañeros realizaron ejercicios físicos y trabajo con balón a dos toques bajo la atenta mirada del técnico Dunga.
Tanto el entrenador como Kaká coinicidieron en afirmar que Colombia es un rival que infunde respeto, incluso más, que la altura de 2.600 metros de Bogotá.