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Boca-Gremio. |
Los 'tricolores' gaúchos deben salir en el partido de vuelta de la final ante los 'xeneizes' a matar o morir en el estadio Olímpico de Porto Alegre (sur, Rio Grande do Sul), que tiene los 55.000 boletos agotados y garante masivo aliento de su fanática 'torcida', confiada en una hazaña.
Pero los brasileños seguramente sufrirán porque deberán atacar desde el vamos para dar vuelta el 3-0 que los auriazules le propinaron en Buenos Aires de la mano del astro Juan Riquelme y seguramente ello les dejará vulnerables en defensa frente a un equipo con tradición y buen fútbol.
Para muchos, esta final es un nuevo duelo clásico Argentina-Brasil y por ello el orgullo, la añeja rivalidad y la garra jugarán su parte, lo que puede repercutir en un juego duro y sin respiro. Si Gremio gana 3-0 forzará la definición por penales y con un 4-0 se llevará la Libertadores.
El técnico Mano Menezes sabe que tiene una misión casi imposible, pero no se da por muerto y saldrá en busca del resultado con un esquema más ofensivo: "vamos a luchar hasta el último minuto sin duda alguna para conquistar el título", dijo.
Así, dispuso práctica a puertas cerradas para no exponer sus cartas y preparación sicológica especial para sus dirigidos.
Menezes se manifestó razonable y garantizó que "no voy a modificar el equipo radicalmente, porque es el mismo con el que llegamos a la final".
De todas maneras, es muy probable que mantenga casi el mismo equipo, salvo el ingreso del joven y hábil volante Lucas, que entrará en lugar de Sandro Goiano, expulsado en Argentina, para acompañar al hábil Diego Souza. Otra posibilidad es el ingreso del ariete Amoroso para reforzar el ataque.
Según el zaguero Teco, Gremio no puede ser vencido por la ansiedad y "tiene que buscar alguna forma para sorprender a Boca". El juego aéreo y tiros de media distancia son las armas manejadas.
Por el lado de Boca Juniors, el optimismo es mucho, pero medido, a sabiendas que faltan las últimas brazadas para llegar a la orilla de la gloria. Así, son esperados en Porto Alegre unos 5.000 hinchas 'bosteros', que dan por contado que su equipo alcanzará el sexto título sudamericano.
El técnico Miguel Russo está distendido y traza sus ideas en campo del 'enemigo' gremista, en el estadio Beira Rio, del Internacional. No existen mayores dudas sobre el equipo, que viene de un pobre empate en la liga local.
"Jugamos los primeros 90 minutos, ganamos, pero esto no se terminó. Tenemos un rival de respeto", anticipó Russo, quien, si bien no dispondrá un esquema cerrado en retaguardia, será cauteloso y buscará controlar el mediocampo.
La maquinaria boquense tiene su eje en el fútbol de Riquelme, que seguramente será muy controlado, en la explosión en ataque de Rodrigo Palacio y el oportunismo de Martín Palermo, apoyados por combativos mediocampistas.
De todas maneras, los locales esperan repetir los anteriores partidos en los que dieron vuelta marcadores desfavorables y que Boca tenga un traspié como cuando visitó en semifinales al colombiano Cúcuta Deportivo (3-1).
El partido será controlado por el árbitro colombiano Oscar Julián Ruiz acompañado por Juan Bedoya y Jovani Zapata.
- Probables alineaciones:
Gremio: Sebastián Saja - Patricio o Diego Gavilán, William, Teco, Lucio - Lucas, Diego Gavilán o Amoroso, Diego Souza, Tcheco - Tuta y Carlos Eduardo. DT: Mano Menezes.
Boca Juniors: Mauricio Caranta - Hugo Ibarra, Daniel Díaz, Claudio Morel Rodríguez, Clemente Rodríguez - Pablo Ledesma, Ever Banega, Neri Cardozo - Juan Román Riquelme - Rodrigo Palacio y Martín Palermo. DT: Miguel Angel Russo.
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