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El futuro entrenador del FC Barcelona, Josep Guardiola, fue uno de los mejores futbolistas españoles de la década de los 90 y cuenta en su haber con una larga lista de títulos, pero tiene escasa experiencia como técnico. El palmarés como jugador de Pep Guardiola es impresionante: una Copa de Europa de Clubes Campeones (1992), una Recopa de Europa (1997), una Copa Intercontinental (1992), seis ligas españolas (1991, 1992, 1993, 1994, 1998, 1999), dos Copas de España (1997, 1998) y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona (1992). Pero su currículum como entrenador es mucho menos abrumador: una temporada (2007-2008) en cabeza del segundo equipo del FC Barcelona, el Barça B, que milita en tercera división. Puede que los directivos azulgrana sueñen con una gran aventura como la del francés Laurent Blanc, ex barcelonista que en su primera temporada como entrenador ha llevado al Burdeos a ser segundo en Francia y a pelear por el título con el Lyon hasta el final. Como jugador, Guardiola compartía con Laurent Blanc su elegancia y una excelente visión del juego. Pasó la mayor parte de su carrera en el Barça (1990-2001), club en el que se formó. Pero una grave lesión en la temporada 1997-1998 le obligó a pasar un año sin jugar. Pieza clave del ''dream team'' de Johan Cruyff (el de las cuatro Ligas consecutivas, de 1991 a 1994, y el de la primera Liga de Campeones del club, en 1992), Guardiola sobrevivió como pudo a la autoridad de Louis van Gaal, entrenador de 1997 a 2000. El técnico holandés lo relegó durante la mayor parte del tiempo a un papel de suplente de lujo pero, a pesar de todo, el catalán lideró a la selección española en la Eurocopa-2000. Los españoles fueron eliminados, una vez más, en cuartos de final por Francia. Guardiola, 47 veces internacional (5 goles), terminó por abandonar el club de sus amores en 2001 para intentar una nueva experiencia en Italia, por donde pasó sin pena ni gloria. Jugó en el Brescia (2001-2002), en el AS Roma (2002) y de nuevo en el Brescia (2002-2003). El final de su carrera, marcada por un caso de dopaje que se remontaba a su época italiana, fue anecdótico: Qatar (Al Ahli, 2003-2005) y México (Dorados Sinaloa, de enero a mayo de 2006). Condenado en 2005 por dar positivo por nandrolona después de dos partidos de liga italiana en 2001, Guardiola fue absuelto por el tribunal de apelación en octubre de 2007. "Finalmente, tras seis años, se cierra el capítulo", comentó entonces el jugador. "Podría haberme beneficiado de la prescripción, pero quería apelar para desmostrar mi inocencia", explicó. sgi-bds/em
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