
Combinando las influencias del continente asiático, europeo y de América del norte, la cultura japonesa evolucionó notablemente en los últimos años. Si bien se destacan la arquitectura y otras artes tradicionales como el ikebana y el origami, el karaoke es la actividad cultural más ampliamente practicada. Por otra parte, luego de la Segunda guerra mundial, Japón se vio de alguna forma invadida por los ritmos americanos y europeos, lo que dio nacimiento al J-Pop.
Otro aspecto destacado de la cultura está relacionado con la literatura, que ostenta, entre otros privilegios el de contar con la primera novela en la historia de la humanidad: Genji Monogatari, de Murasaki Shikibu.
El cine es también otro factor trascendente para el pueblo japonés. Y en tal sentido, Akira Kurosawa (1910-1998) es quizá su figura más representativa. Dirigió más de 30 películas, entre ellas algunas muy reconocidas como Los siete samurais, Rashōmon u Dersu Uzala. En 1990, fue premiado con Oscar honorífico por su trayectoria.