Noticias BBC

 


Alarma por violencia en México

Redacción BBC Mundo

El presidente instó a las autoridades a mantenerse en alerta tras ola de asesinatos dentro de las fuerzas del orden.

Más de 1.100 crímenes violentos han ocurrido en lo que va de año en México en una de las peores olas de violencia que tiene como denominador común al crimen organizado y el narcotráfico.

En los últimos 10 días, tres funcionarios de alto rango ligados a los organismos de seguridad del Estado fueron asesinados por sujetos armados.

Se trata de José Aristeo Gómez, director del área del estado mayor de la Policía Federal Preventiva, Esteban Robles, jefe antisecuestros de la Policía Judicial de Ciudad de México y Edgar Millán, coordinador de seguridad regional de la Policía Federal.

Todos los crímenes ocurrieron en la Ciudad de México y podrían ser una reacción contra la política del gobierno del presidente Felipe Calderón para combatir a los carteles de la droga y la delincuencia organizada.

"¡Ya basta!"

"Debemos unirnos para enfrentar este mal, debemos decir las mexicanas y los mexicanos un ¡ya basta! categórico y definitivo", afirmó Calderón.

Unos 25.000 soldados y policías en todo el país patrullan las ciudades más afectadas por esta violencia y los operativos han seguido dando frutos pese a las bajas registradas este mes dentro de la cúpula de las fuerzas del orden.

El hijo de uno de los principales narcotraficantes en México, Joaquín "El Chapo" Guzmán, fue muerto, y aún está por confirmarse que fue abatido el hijo de Blanca Margarita Cázares Salazar, presunta operadora financiera del cartel de Sinaloa de Ismael "El Mayo" Zambada.

Sin embargo, según informa Patricia Mercado, corresponsal de la BBC en Ciudad de México, en el Congreso legisladores de la oposición critican el plan de seguridad el presidente al decir que no hay pruebas de que esté funcionando.

Por ejemplo el procurador general, Eduardo Medina Mora, reconoció este viernes que las autoridades no han podido desarticular el cartel de los hermanos Arellano Félix en el norte del país, pese a que las fuerzas policiales han estado detrás de esa organización delictiva durante años.

El funcionario además aseveró que gran parte de esas estructuras delictivas ahora se dedican a otros crímenes como el secuestro y el robo a mano armada.

Compra de voluntades

"Por años, el crimen organizado captó y compró voluntades individuales para infiltrarse en las corporaciones de seguridad y justicia y en la sociedad, y mediante intimidación, impunidad, violencia y corrupción, se fue asentando a lo largo de los años", afirmó Medina Mora.

El funcionario dio las declaraciones tras reunirse en Baja California, en el norte del país, un gabinete de seguridad.

Allí participaron además del procurador, los secretarios de Gobernación, de Defensa Nacional, de la Marina, de Seguridad Pública y las autoridades locales.

El procurador general intentó justificar esta reciente ola de violencia afirmando que se trata de una disputa de territorios y "la supremacía de unas células sobre otras".

En efecto, parte de esa "guerra" entre jefes del narcotráfico se ha dado con más virulencia entre los carteles de Sinaloa y del Golfo, que desde 2006 ha generado unas 6.000 muertes.

"Aquí, los daños causados por la delincuencia organizada al tejido social son amplios, profundos y llevan muchos años de duración", aseguró el procurador general.