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El Papa se disculpó en Australia

Redacción BBC Mundo

Benedicto XVI lamentó el dolor de las víctimas de abusos sexuales, pero fue criticado por no hacerlo en persona.

El papa Benedicto XVI pidió disculpas este sábado a los australianos por los abusos sexuales a niños perpetrados por algunos sacerdotes católicos en Australia, poniendo fin a las especulaciones sobre si lo haría o no.

"Lamento profundamente el dolor y el sufrimiento que las víctimas tuvieron que soportar", dijo en la catedral St. Mary de Sidney.

En una misa con obispos durante su visita al país oceánico, el Papa habló de la "vergüenza que hemos sentido" y pidió a los abusadores que se presenten ante la Justicia.

"Estas perversidades, que constituyen una grave traición a la confianza, merecen una condenación inequívoca", agregó.

Algunos grupos criticaron sus declaraciones, alegando que el pontífice debería haberse encontrado con algunas víctimas para disculparse en persona.

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, había generado dudas acerca del pedido de disculpas que esperaban en Australia, al decir la noche del miércoles que Benedicto XVI no se había comprometido a hacerlo, y sugirió que podría manifestarse a través de una declaración escrita.

"Compasión y cuidado"

Puntualizó que "aquellos responsables por estas maldades deben ser llevados a la Justicia" y que las víctimas deberían recibir compasión y cuidado.

Pero el grupo principal de ayuda a las víctimas de abusos sexuales relacionados con la iglesia, Broken Rites (Ritos rotos), dijeron que la disculpa es superficial ya que el Papa no se reunió personalmente con las víctimas.

Broken Rites asegura que hubo 107 condenas contra clérigos católicos en Australia por cargos de abuso sexual. Pero aclaran que las personas afectadas pueden ser más de 1.000.

El corresponsal de la BBC en Sidney, Nick Bryant, dice que las víctimas se han quejado de que la iglesia australiana ha tratado de dilatar los reclamos por compensación y hasta de encubrir ciertos casos.

El Papa está de visita en Australia para celebrar el Día Mundial de la Juventud, que ha atraído a católicos de todo el planeta a este país.