Redacción Terra
Los organizadores de los juegos de la tercera olimpiada, celebrados por vez primera fuera de Europa, repitieron la mayoría de los errores cometidos en 1900. Las competencias, diseminadas a lo largo de cuatro meses y medio, se volvieron a perder en el caos de la Exposición Universal en turno.
Tampoco existieron ceremonias de inauguración ni de clausura y por única vez la yarda fue la medida oficial, excepto en las pruebas de atletismo donde siguió imperando el sistema métrico decimal. Tal fue entonces la desorganización que ni el mismo Coubertin asistió a esta justa.
De los 91 eventos considerados para conformar el programa olímpico, solamente 42 incluían atletas no estadounidenses. No se construyó ninguna instalación deportiva, aunque hubo incorporación de disciplinas como el boxeo, tiro con arco o la lucha libre y la recuperación del levantamiento de Pesos y desaparecieron otras como la hípica, vela y e l tiro. En total se compitió en 17 deportes y se incorporó al baloncesto creado doce años antes por James Naismith.
Al final, en estos terceros juegos, que se celebraron del 1º de julio al 23 de noviembre; participaron 689 atletas (8 mujeres, 681 varones), de 13 países, en 91 pruebas. Fue la primera olimpiada que entregó medallas de oro, plata y bronce para el primero, segundo y tercer lugar respectivamente. Como era de esperarse, y debido a las numerosas ausencias de atletas europeos, los competidores norteamericanos coparan los tres primeros lugares en muchas de las pruebas.
Además algunos campeones en la edición anterior, repitieron sus triunfos; por ejemplo Flanagan ganó nuevamente el lanzamiento de martillo; Ray Ewry, renovó sus tres títulos conseguidos en Paris, (salto de altura, longitud y el triple sin impulso). Al mismo tiempo, otros tres deportistas estadounidenses obtuvieron tres títulos olímpicos cada uno, Archie Hahn ( 60, 100 y 200 mts.), James Lightbody (800, 1500 y 2500 con obstáculos), y Harry Hillman(200, 400 y 400 mts. con vallas).
El norteamericano Ralph Baby Rose, debutó ganando su primer título olímpico en lanzamiento de bala. En la prueba de maratón sucedió una anécdota digna de rescatar: Fred Lorz se subió a un automóvil bajándose cerca del estadio, entrando vencedor, pero fue descubierto y el triunfo fue para Thomas Hicks un inglés que corría representando a EEUU.
Este competidor, si bien oficialmente ganó la prueba, cruzó la meta físicamente destrozado, debido a que había ingerido una mezcla de sulfato de estricnina y coñac. Y por último, el gimnasta estadounidense George Eyser, uno de los grandes ejemplos olímpicos, ganó seis medallas aun cuando su pierna izquierda era de madera.
Por otra parte, una de las mayores vergüenzas en la historia de los juegos olímpicos en la era moderna, ocurrió en estos juegos. Los organizadores montaron unos juegos paralelos llamados "Los Días Antropológicos", unos juegos racistas y xenófobos, para los que se trajeron de todos los rincones del país, personas de distintas etnias: pigmeos, indios, moros. La diversión consistía en contemplar a modo de mofa como estas personas practicaban deportes llamados de "Blancos".

