El Dalai Lama defendió el viernes una vez más la autonomía del Tíbet, durante el segundo día de su visita en Alemania, insistiendo sin embargo que él no reclamaba la independencia de China.
"No queremos la independencia", afirmó el líder espiritual budista en Bochum (oeste), en una conferencia de prensa.
"Queremos vivir en paz con nuestros hermanos y hermanas chinos", añadió, dos meses después de los actos violentos en el Tíbet contra la ocupación china.
El Dalai Lama, que vive en el exilio desde 1959 en el norte de India, renunció desde hace tiempo a reclamar la independencia del territorio, al contrario que las últimas manifestaciones de la juventud tibetana, mucho más radical e independentista.
El premio Nobel de la Paz de 1989 reclamó "una autonomía significativa para que los tibetanos puedan preservar su cultura, su lengua".
En su primer día de visita en Alemania, un país que siempre le ha manifestado su apoyo, el Dalai Lama ya afirmó en la televisión estatal que no es "anti chino".
El líder tibetano, de 72 años, inició el jueves en Alemania una gira por Europa que incluirá una visita a Gran Bretaña y Francia, y luego viajará a Australia y Estados Unidos.
En Alemania, donde participará en varias conferencias en cuatro ciudades antes de ir a Berlín, su visita suscitó polémica en el seno del gobierno. Según el periódico Süddeutsche Zeitung, la canciller Angela Merkel propuso que un ministro recibiera al líder espiritual, mientras que el ministro de Relaciones Exteriores se oponía, para evitar problemas diplomáticos con China.
Angela Merkel recibió al Dalai Lama "a título privado" en la cancillería el pasado septiembre y apoyó sus demandas de autonomía cultural para Tíbet.
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