
El rugby podrá ser un deporte olímpico si así se decide en Copenhague en octubre de 2009, cuando se elija la ciudad organizadora de los Juegos Olímpicos de 2016, dijo este viernes en Buenos Aires Bernard Lapasset, presidente de la Internacional Rugby Board (IRB).
"En octubre de 2009 en Copenhague se decidirá si el rugby puede ser deporte olímpico", dijo Lapasset en una rueda de prensa ofrecida en un hotel porteño, donde habló en un rudimentario español, al cierre de una visita de tres días.
Durante su estadía, el presidente del órgano supremo del rugby se reunió con autoridades de este deporte y del Comité Olímpico de Argentina, país para el que la IRB aprobó un "plan estratégico financiero", que lo beneficiará con aportes por 1,4 millón de libras esterlinas anuales.
A ese monto, se agregará una suma de 3,5 millones de libras esterlinas que recibirá Argentina, por única vez, después del Mundial de rugby de 2011, precisó Lapasset.
Por el plan estratégico, la IRB otorgará 150.000 libras esterlinas anuales para el desarrollo del "rugby social", en escuelas y clubes, para juveniles y amateurs; otras 250.000 libras para desarrollar un Centro Nacional de Entrenamiento de Alta Competencia y un millón de libras para "acompañar la formación de jugadores".
"El tema mayor de mi visita es ver cómo se puede apoyar a la UAR para integrar a los mejores jugadores, a los clubes, a los equipos y a los dirigentes", dijo Lapasset.
La UAR atraviesa una crisis por la puja sobre la profesionalización del deporte, que sigue siendo amateur en el país sudamericano, lo que generó un fuerte debate con Los Pumas, que terminaron de consagrarse con un inédito tercer puesto en el Mundial de Francia-2007.
"Es un honor, pero también tiene una carga complementaria, porque Argentina (ahora) tiene la obligación de presentar a los mejores equipos en todas las competiciones", admitió Lapasset.
En ese sentido, dijo que viajó a Argentina para ayudar a "integrar la UAR a la elite del rugby", al sostener que "lo más importante no es haber llegado entre los mejores sino mantenerse en el primer nivel".
Sobre la crisis de la UAR, dijo que "la IRB no puede imponer modelos de desarrollo, aunque sí puede dictar algunos principios. Pero cada Unión debe decidir su posición política para preservar su cultura".
Insistió en que "no se puede imponer una visión de cómo ser profesional".
Lapasset señaló que lo necesita la UAR es tener "continuidad y unidad para obtener la confianza del resto del mundo".
Instó además a las uniones de rugby de Argentina, Chile y Uruguay a organizar torneos conjuntos porque "la competencia regional eleva el nivel".
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AFP
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