| Después de dormir las tradicionales ocho horas de sueño, usted se despierta cansado y pasa el día somnoliento, con la atención reducida e irritada. Al día siguiente, su noche acaba a las tres de la mañana y nada de poder conciliar el sueño nuevamente. Características del insomnio, estos síntomas aparecen en un número significativo de personas que sufren de disturbios del sueño.
"El sueño es una necesidad fisiológica como cualquier otra, siendo necesario para la salud física y mental", explica el neurólogo de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp), en Brasil, Luciano Ribeiro Pinto Júnior. Un sueño bien dormido es uno de los responsables por la productividad en el día que siguiente. "De forma general, un sueño no reparado, o 'mal dormido', lleva a un estado de indisposición y cansancio, además de dejar el raciocinio confuso y lento", complementa Ruth Ferreira Santos, psicóloga del Instituto del Sueño de la Unifesp.
Más común entre mujeres mayores de 45 años, el insomnio viene dejando a muchos niños en edad escolar con el sueño comprometido. "Vengo recibiendo en mi consultorio más niños con quejas de bajo desempeño escolar. Después de una extensa evaluación notamos que eso puede ser consecuencia de un sueño no reparador", explica la psicóloga.
Según el neurólogo Luciano, el insomnio, en su mayoría, es fruto de problemas psicológicos, como la ansiedad y depresión. "Además de estos factores, las condiciones de vida de una persona también pueden ayudar a perpetuar el insomnio, como por ejemplo las relaciones familiares y profesionales", comenta el médico.
Para un tratamiento adecuado de la enfermedad, es necesario que se descubra cuáles son los motivos que llevan a la persona a tener noches de sueño mal dormidas. Además de remedios, el cambio de comportamiento en el día a día es fundamental para una mejoría efectiva en la calidad del sueño.
Recomendaciones
Las siguientes recomendaciones pueden ayudar a mejorar el sueño, lo que se denomina higiene del sueño:
Utilice la cama sólo para dormir y para el sexo
Duerma a la misma hora todas las noches
Evite las siestas durante el día
Evite la cafeína, el alcohol y la nicotina
Elimine la ansiedad condicionada que se origina cuando trata de conciliar el sueño
Mantenga condiciones cómodas para dormir
Consuma los alimentos en horas regulares y evite comer demasiado antes de acostarse
Mantenga una rutina diaria de ejercicio
Si no logra conciliar el sueño después de 5 a 10 minutos en la cama, levántese y trate de hacer algo distinto. Algunas veces, el hecho de cambiar de habitación puede ayudar a reducir la ansiedad de quedarse dormido.
Practique rutinas de relajación en las noches como la meditación o relajación de los músculos.
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