| Un equipo de investigadores estadounidenses indicó que la flacidez mamaria sería una forma de identificar a las mujeres que corren más riesgo de padecer cáncer de pecho mientras reciben TRH para tratar la menopausia.
"Informamos que un incremento de la debilidad mamaria, fácilmente detectable por los médicos o pacientes, identifica a una población que corre particular riesgo de desarrollar cáncer de pecho", señaló el equipo de la doctora Carolyn Crandall, de la University of California en Los Angeles, en Archives of Internal Medicine.
El equipo analizó datos de más de 16.000 mujeres que consumieron estrógeno más progestina como parte del ampliamente publicitado estudio denominado Women's Health Initiative o WHI, que fue detenido antes de tiempo en el 2002 cuando los expertos hallaron que las mujeres menopáusicas saludables que consumían la medicación eran más propensas a desarrollar cáncer de mama.
La mayoría de las mujeres en el estudio WHI consumió Premarin o Prempro, de Wyeth .
Los médicos actualmente recomiendan la terapia de reemplazo hormonal para las mujeres que padecen síntomas menopáusicos severos, aunque advierten que deberían usar la menor dosis posible durante el período de tiempo más breve.
Crandall y sus colegas analizaron los datos para ver si la flacidez mamaria jugaba un papel importante en el riesgo de cáncer de pecho. En el estudio, 8.506 pacientes tomaron estrógeno más progestina y 8.102 recibieron píldoras placebo.
Las mujeres se sometieron a mamografías y exámenes mamarios al inicio del ensayo y cada año luego de eso. También informaron si tenían flacidez mamaria al comienzo del estudio y un año después.
A partir de su análisis, los investigadores hallaron que las participantes que tomaban tratamientos hormonales tenían el triple de riesgo de desarrollar flacidez mamaria.
Y aquellas que tenían debilitamiento en los senos después de tomar las píldoras hormonales eran un 48 por ciento más propensas a tener cáncer de mama que las demás mujeres que consumían TRH.
El equipo indicó que la relación entre la flacidez mamaria y el riesgo de cáncer de pecho no estaba claro.
Podría ser que la terapia hormonal haga que las células del tejido mamario se multipliquen más rápido, aunque el equipo no pudo decir eso a partir del estudio, manifestó Crandall.
"Necesitamos descubrir qué vuelve a ciertas mujeres más susceptibles a desarrollar flacidez mamaria durante la terapia hormonal", señaló la autora en un comunicado.
Los expertos dijeron que la flacidez en los senos durante una terapia hormonal combinada "sería un indicador de mayor riesgo de cáncer de pecho" y las mujeres que presentan este indicio después de tomar los medicamentos deberían consultar a sus médicos para evaluar la continuidad del tratamiento.
Wyeth señaló en un comunicado que si bien los resultados son interesantes y requieren más investigación, la flacidez mamaria no es un factor de riesgo establecido del cáncer de mama.
El laboratorio argumentó que el debilitamiento del tejido mamario puede ocurrir en hasta el 25 por ciento de las mujeres después de comenzar la terapia hormonal combinada y que suele ser un problema transitorio.
Más de 400.000 mujeres mueren cada año en todo el mundo debido al cáncer de pecho. Alrededor del 75 por ciento de los tumores mamarios son receptores positivos de estrógeno, lo que implica que se alimentan de esa hormona. |