Cada año las escuelas de samba eligen un tema en torno al cual girará todo el espectáculo de belleza y colores al que se une la tecnología con la que se consigue una creación que ha proyectado internacionalmente a San Pablo en el mundo.
El clima de carnaval empieza con la preparación de las escuelas de samba que ensayan con muchos meses de anticipación.
Los desfiles tienen lugar entre el viernes y el domingo, dejando para el martes el escrutinio de votos que permite elegir la escuela campeona de todas las que se dan cita en el Sambódromo, en Anhembi, zona norte de la ciudad.
Además de los desfiles, la vida nocturna de la ciudad se activa aún más. Bailes de Carnaval en los principales clubes y fiestas temáticas en las discotecas invaden la noche paulista. No hay que olvidar que San Pablo es la capital gastronómica brasileña, con restaurantes de las más variadas tendencias, que incluyen la comida italiana y japonesa.
El sambódromo
Los desfiles de las escuelas de samba empezaron a hacerse en avenidas, la fiesta se veía perjudicada por la falta de un espacio adecuado y por las dificultades que se generaban ante la necesidad de montar un gran número de gradas y todas las estructuras necesarias para un desfile tan grande. En 1991, se inauguró el Polo Cultural y Deportivo Grande Otelo que, entre otras funciones, recibe el desfile del carnaval de las escuelas de samba.
El "Sambódromo" paulista fue proyectado por Oscar Niemeyer, y tiene capacidad para 300.000 personas, un escenario de 900 metros cuadrados, donde se pueden recibir a más de 20.000 personas, dos grandes camerinos y salas de apoyo compatibles con las necesidades de grandes espectáculos al aire libre, además de áreas reservadas para discapacitados.