Grecia llega a la Eurocopa de 2008 con la intención de
probar que el título de 2004 no fue un mero accidente.
Antes de la sorprendente campaña en la edición portuguesa
del torneo, el país no lograba figurar dentro del continente.
Anteriormente a la edición en la que se quedó con
el título, Grecia participó apenas otras dos veces
en la competencia. En su cuarto torneo principal de la Eurocopa,
la estrategia mantiene la misma base que sorprendió al
continente en 2008, dirigida por el alemán Otto Rehhagel.
Por lo menos en las eliminatorias, Grecia dio señales de
poder luchar por el bicampeonato. La vacante la logró con
dos partidos en un grupo que tenía selecciones competitivas
como Turquía, Noruega y Hungría.