Terra
Terra
 
 

Terra Magazine

› Terra Magazine › Elecciones USA 2008

Los demócratas todavía no cantan victoria

EFE
El efecto Bradley asusta a los demócratas: consiste en que algunos votantes blancos tienden a mentirles a los encuestadores cuando hay un candidato de raza negra.

Pablo Calvi
Nueva York

A las siete de la mañana del sábado Nueva York todavía está por levantarse. Pero Stanley, un estudiante de 32 años, que hace cuarenta minutos que salió de su casa, espera paciente en la esquina de Broadway y la 105 junto a un grupo de más de 30 voluntarios. Cafecito en mano para espantar al frío, Stan aguarda las últimas instrucciones antes de subirse al autobús que lo llevará con rumbo a Philadelphia, para conquistar puerta a puerta los votos de último minuto de algún que otro indeciso en Pennsylvania.

"Es el último esfuerzo", dice y toma un sorbo de la taza celeste mientras uno de los dos micros blancos estacionados frente a la Silver Moon Bakery hace ademanes de arrancar y se detiene a los pocos metros. "Si me preguntas, te digo que gana Obama, pero la verdad es que ya nos robaron varias elecciones... así que hasta que no lo vea, no lo creo". Stan parece abrigar las mismas ansiedades que muchos demócratas en la ciudad. El apoyo de Nueva York al candidato afroamericano es, a esta altura, indudable. Hasta la panadería frente a la que aguardamos abrió sus puertas una hora antes de lo habitual para ofrecerles café y bagels a los voluntarios demócratas.

Sin embargo, y a pesar de que el triunfo de Obama parece casi seguro en los números y varias de las encuestadoras más serias le dan al demócrata una ventaja de casi 11 puntos por sobre McCain, hay varios escenarios que podrían crear una situación de empate técnico entre los postulantes.

El escenario más temido sería resultado del llamado efecto Bradley. De acuerdo con varios estudios de audiencias, existe en los Estados Unidos una tendencia de ciertos votantes blancos a mentirles a los encuestadores cuando quienes compiten en una elección son personas de raza negra. El efecto, que lleva el nombre del ex candidato a gobernador de California Tom Bradley, y uno de los favoritos en boca de los analistas republicanos, pone en duda casi todos los sondeos que se han llevado a cabo hasta el momento y abren la posibilidad para imaginar un eventual triunfo de McCain el próximo martes.

"El efecto Bradley, sin embargo, puede afectar a ambos candidatos", explica María Victoria Murillo, politóloga y profesora en la escuela de relaciones internacionales de la Universidad de Columbia. Según la analista, muchos votantes negros y latinos -de vital importancia en estados clave como Colorado y Nuevo México- tienden a enmascarar su preferencia por Obama por miedo, también, a la sanción social en entornos mayoritariamente blancos.

El segundo de los escenarios más temidos por los demócratas neoyorquinos, sin dudas, una derrota de Obama en Pennsylvania, lo que complicaría exponencialmente el trámite de un triunfo limpio y sin intervención del la Corte Suprema.

"Si Obama gana los mismos estados que ganó Kerry en el 2004 y a eso le suma Colorado, los demócratas cerrarían el triunfo en el colegio electoral sin problemas", argumenta Nate Sylver de Fivethirtyeight.com. Sin embargo, si se diesen las condiciones para ganar Colorado pero por alguna razón los demócratas perdiesen en Pennsylvania, el colegio electoral quedaría empatado en 268 votos y la respuesta final la daría la Corte Suprema de Justicia, un organismo afín al partido Republicano.

"Por eso estoy acá, después de haber trasnochado en una fiesta de Halloween", justifica Stan. "Hay que luchar hasta el último minuto". Y Philadelphia, el corazón urbano de Pennsylvania, es el centro de la batalla en el Nordeste.

El esfuerzo, claro, no viene solo desde las bases. En las últimas 48 horas, mientras McCain arengaba a sus partidarios en Virginia, New Hampshire y -cómo no- Pennsylvania, Obama recorrió al menos cinco de los estados claves para su elección. Desde Colorado a Missouri, de Nevada a Ohio y de ahí finalmente a Chicago, el senador por Illinois no se dio respiro. Sin embargo, según anunció su jefe de campaña David Plouffe, el candidato ya conoce su destino final para el lunes por la noche. Obama aguardará los resultados de los comicios acompañado por su familia y más de 70 mil partidarios demócratas en la ciudad de Chicago.

"Ganar no va a ser fácil, ni va a ser rápido", ya anticipó el moreno en su rally del sábado. "Pero ustedes y yo sabemos que es tiempo de reunir fuerzas para cambiar el destino de nuestro país. Y no podemos permitir que el destino se nos escape de las manos otra vez".

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

Terra Magazine

Terra Magazine América Latina, Vea las ediciones en español