Terra
Terra
 
 

Terra Magazine

› Terra Magazine › Columnistas › Vera Gonçalves de Araújo

Pornopolítica: en la era Berlusconi sexo y política marchan juntas

Reproducción
El ejemplo de la Cicciolina, ex actriz porno y diputada en los 80, sigue vigente en la Italia de Berlusconi.

Vera Gonçalves de Araújo
Roma, Italia

En los salones, las terrazas y las playas frecuentadas por la gente importante sólo se habla de las últimas revelaciones sobre los llamados telefónicos del primer ministro Silvio Berlusconi a su amigo Agostino Saccà, director del departamento que produce películas y novelas de la RAI. En los medios de transporte, las filas en el correo o el banco, las ferias libres y los parques el tema es otro: cómo llegar hasta fin de mes con tan poco dinero y los precios tan altos.

La Italia de los vips no deja de generar chimentos: Berlusconi le pide a su amigo Saccà que le dé empleo a actrices y muchachas bonitas amigas suyas (o amigas de sus amigos) en las novelas de la RAI, con comentarios sobre sus cualidades y defectos ("¡Esa es loca, anda diciendo que estoy buscando arruinarle la carrera!"). Todo publicado en los diarios y grabado por los jueces que investigan la corrupción en la TV estatal italiana. En los ambientes políticos se murmuran las próximas revelaciones: ministras que discuten por teléfono el "trato" del jefe, y nuevas confidencias sobre la que el propio Berlusconi definió como "pornopolítica".

Quedaron muy atrás los tiempos (1987) en que el mundo se divertía ante la elección para el parlamento de la Cicciolina, tal vez la diputada italiana más popular del siglo pasado. Anna Ilona Staller, la estrella porno electa por el partido radical, húngara naturalizada italiana, más conocida como Cicciolina, entró en los salones del Palazzo Montecitorio con un osito de peluche debajo del brazo y un vestido escotado, provocando algunos comentarios moralistas, las críticas de la Iglesia y la felicidad de los fotógrafos.

En sus diarios, Cicciolina escribe que "Andreotti era el más gentil, y los fascistas y los comunistas los más hipócritas: públicamente me criticaban, y después me invitaban a salir". Pero la "pornopolítica" del nuevo milenio parece mucho más enlodada. Un lodo que no embarra sólo a Berlusconi, y que parece el mar en que todos nadan: políticos, medios, lectores y espectadores. Nadie se relaja y nadie goza. Sólo para recordar los dos últimos casos: Cosimo Mele, diputado del muy católico partido UDC, envuelto en un escándalo de prostitutas y cocaína (no volvió a presentarse como candidato en las últimas elecciones).

Silvio Sircana, portavoz del ex primer ministro Romano Prodi, puesto en la picota de los medios porque fue fotografiado mientras conversaba con un travesti brasileño en una calle de Roma. Las conversaciones pinchadas de Salvo Sottile, portavoz del ex ministro de Relaciones Exteriores Gianfranco Fini, que discutía acerca de "auténticas puerquitas" y "carne fresca" con amigos y compañeros de partido. El heredero del trono italiano, Vittorio Emanuele de Savoia, que además de coimas millonarias, pretendía "una bella purchiacca" (me rehúso a traducir la frase) como pago. La incansable actividad de los paparazzi que nos muestran fotos del ex presidente de la Cámara Pier Ferdinando Casini desnudo, y del actual presidente, Fini, en algo más que arrumacos con su nueva novia.

Los adversarios políticos del gobierno de derecha temen que un nuevo escándalo que involucre a Berlusconi pueda incluso reforzar la popularidad del jefe de gobierno, en un país poco puritano para estas cosas como es Italia. Sólo el ex juez Antonio Di Pietro, del partido de centro izquierda Italia dei Valori no tiene pelos en la lengua: "Tenemos un jefe de gobierno que se comporta como un gigolô".

Vera Gonçalves de Araújo es periodista, nació en Rio, vive en Roma y trabaja para periódicos brasileños e italianos.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

Terra Magazine

Terra Magazine América Latina, Vea las ediciones en español