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Planeta Circo, saltimbanquis alrededor del globo

Guido Piotrkowski/Terra Magazine
El primer Festival Internacional Polo Circo comenzó en Buenos Aires el 29 de junio y termina este domingo.

Guido Piotrkowski
Buenos Aires, Argentina

El mundo del nuevo circo, como se lo conoce en Argentina, o circo contemporáneo como prefieren decirle en Francia -por citar al país referente por excelencia en artes circenses modernas- parece no tener techo. Es un arte en expansión que se renueva y reinventa permanentemente, atravesando los límites de la imaginación y las fronteras que dividen al mundo actual.

Una clara muestra es el primer Festival Internacional Polo Circo que se desarrolla en Buenos Aires desde el 29 de junio al 5 de julio. Por aquí desfilan y hacen gala de sus malabares, acrobracias y todo tipo de proezas físicas, compañías y artistas de, Francia, Israel, Brasil, España y Argentina, muchos de ellos importantes referentes mundiales del universo circense.

Terra Magazine estuvo presente en las primeras jornadas del festival que concluye este domingo y dialogó con algunos de sus protagonistas para indagar acerca del mundo del circo contemporáneo, que ya no necesita solo de carpas para presentarse, ni de casas rodantes para trasladarse, aunque el espiritu nómade siempre esté flotando en el ambiente. Un mundo en el que la increíble destreza física se fusiona con el teatro, la danza, y las nuevas tecnologías. Pero por sobre todo un mundo de personajes extremadamente sensibles, dónde lo que prima es el concepto y la necesidad de transmitir un mensaje.

Francia e Israel, dos realidades diferentes

Orit Nevo es la directora artística de la compañía Ma Hakesher y gestora del Free Dome Project, un centro internacional de circo con base en Israel. Esta pionera del circo en su país, trapecista formada en Francia, cuenta a Terra Magazine: "Fue duro cuando decidí establecer el circo en Israel, pero hoy están pasando muchas cosas a partir del Free Dome Project. La escena del circo se está desarrollando mucho, hay una gran cantidad de artistas que se forman afuera y luego vuelven", apunta Orit en la semi penumbra de una de las tres carpas que forman el nuevo Polo Circo porteño. El último espectáculo del día acaba de terminar, y Orit última detalles para la puesta del día siguiente junto a las trapecistas Ronny Kalev y Michael Oren Arazi, dos rubias acostumbradas al alto vuelo.

En tanto, los artistas de la compañía Le Nadir, quienes previamente presentaron su espectáculo Omnia, una parodia desopilante sobre el mundo del circo, se encargan ellos mismos de desmontar los elementos que utilizaron para su puesta. Es el caso de Sebastián Bruas, quien se acerca para dialogar con Terra Magazine. "El movimiento de circo en Francia es muy grande, hay unas 650 escuelas, varias a nivel profesional. Tambien hay muchas compañías de nuevo circo y algunas tradicionales, cada una con su manera de trabajar. El tradicional se trata de números que no tienen ilacion entre ellos, antes tambien utilizaban animales, hoy no se usan más, aunque hay unos pocos que los utilizan aún. Pero desde los años setenta empezó a caerse el viejo circo tradicional y ahí empezó la imbuida fuerte del circo moderno. Ahora serán unos 10 o 15, muy pocos en comparación con los circos modernos, que son unos cuatrocientos".

Ronny Kalev, además de volar con Ma Hakesher, está montando su propia escuela en Israel, algó difícil en un país que no cuenta con los subsidios que existen en Francia, dónde el gobierno jugó un papel importantísmo en el desarrollo de las artes circenses. "La escena en Israel es diferente que en Europa, porque nunca hubo circo tradicional, todo está naciendo ahora -explica Ronny-. Es difícil vivir del circo, pero se pueden hacer otras cosas. Nosotros vivimos en una comunidad y estamos construyendo nuestro propio circo, el Shabazi Circus, somos independientes y tenemos una escuela que es el principio de una institución profesional para la cual estamos intentando conseguir apoyo del gobierno, aunque en Israel no existen subsidios gubernamentales para el circo."

Orit, por su parte, relata su propia experiencia. "Free Dome Project fue el primer circo contemporáneo israelí. No fue sólo una escuela, fue también la primera carpa dónde se presentó un espectáculo, y el primer lugar dónde creamos shows conceptuales con una visión contemporánea -recuerda-. No había nada, tuvimos que crear todo y educar al público acerca de que era el circo contemporáneo; tuvimos que enseñarle a los artistas a convertirse en artistas, y tuvimos que inventar el espacio para actuar, en ese entonces había solo algunos malabaristas, en las calles, pero nada más."

¿Nómades por eleccion u obligación?

Los antiguos circos eran en general familiares y andaban con sus casas rodantes de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, y hasta de país en país, especialemente en Europa, dónde las distancias son mucho más cortas que en Sudamerica. Hoy en día, cuando las técnicas se pueden aprender en cientos de escuelas alrededor del mundo y ya no es necesario pertencer a una famila circense y heredar el aprendizaje para ser parte de este mundo, las cosas cambiaron. Sin embargo, el artista de circo, de alguna manera sigue siéndo, nómade, o al menos semi nómade.

"Viajo mucho pero no me considero nómade. Vivo en Paris, que es dónde voy a buscar mi descanso, mis amigos, mi familia que me recarga mucho. Estamos bastante de gira y eso te consume mucha energia, te faltan tus cosas. En doce meses voy a estar no más de tres en mi casa, pero estos tres son muy importantes", dice Sebastián Bruas. Y Orit añade: "Soy una nómade contemporánea, estuve viajando en caravanas por muchos años, y también me presenté en carpas de circo tradicional".

Alexandre Fray, otro de los franceses que andan dando vueltas por aquí, es miembro de la compañía Apri par corps. Junto a su compañero Frederic Arsenault desarrolla un increíble trabajo con la tecnica del "mano mano", juegos de niños y peleas de grandes en donde uno trepa y camina sobre el otro. "Soy una suerte de nómade -dice Alexandre-. Viajamos mucho, no vivo en ningún lado, no tengo apartamento, hace seis años tengo una casa rodante y vivo en un lugar con otros doscientos artistas circenses, pero todos estamos moviéndonos permanentemente, entonces cuándo voy para allá no se con quién me voy a encontrar, muchos de ellos los encontré aquí en el festival".

Contemporáneo por definición

"En general no uso el término circo contemporáneo, sino solo circo, que para mi es el arte de la acción en el escenario, es algo realmente físico, muy serio, es algo real dónde la idea es muy importante, no hacemos 'como que', sino que realmente hacemos, no somos actores representado diferentes papeles".

"El circo para mí es un lugar dónde la verdad se vuelve palpable, no se puede mentir en el escenario, lo que pasa pasa, y si estás asustado y lo disfrutás es que la verdad está allí. Pero si algo no funciona bien es peligroso. Yo estuve asustada muchas veces, si no lo estás podés hacer algo estúpido y caerte, entonces el miedo te mantiene vivo", confiesa Ronny. En dirección similar vuela Orit: "El circo es excederse uno mismo como ser humano, y esto puede servirte para trabajar con el miedo y usarlo a tu favor".

Philipe Menard es el creador de la compañía Non Nova, y hace algo realmente extraordinario: malabares con hielo. Philippe dice a Terra Magazine que "en el circo hay una necesidad de crear relaciones entre las leyes físicas. El arte de malabarear es la ley física de la gravedad, es el arte del virtuosismo, pero para mí es una visión metafórica de la vida.

Menard, a pesar de expresar que le es difícil hablar de circo porque dice que no es su "verdadero lugar", sino que se preocupa en aclarar que es perfomer y que el circo, entonces, "se debe a los malabares ", señala que "el nuevo circo trata de mezclar y crear nuevas visiones. A veces se ven buenos shows y otras no, pero los artistas se olvidan muchas veces de la necesidad de una performance, de una situación muy especial, de cómo crear una sensación para la audiencia, y esta es la sensación en estos tiempos, es una gran pelea entre la vida y la muerte. Para mi es muy importante pensar en esto. Porque en teatro hay una cierta necesidad, en la danza otra, en las artes visuales otra, y en el circo, la necesidad es que estás peleando contra la ley, esta es la ley de la vida o la muerte."

Orit, por su parte revela uno de sus últimos proyectos: 'Contemporary Circus Inititiave', que en español significa la Iniciativa del Circo Contemporáneo. "Estoy entrevistando acerca de su trabajo a líderes del circo contemporáneo alrededor del mundo. Estamos creando una comunidad global de profesionales con el fin de compartir información acerca de las diversas experiencias y recursos. La gente nos escribe sus preguntas, yo tengo mi concepto, pero la respuesta general es que no hay definición para circo contemporáneo, entonces cambiamos la pregunta por cuál es la escencia del mismo". Y finaliza: "El circo contemporáneo está creciendo constantemente, esto es lo más interesante de todo. 'Contemporáneo' es una buena palabra porque no interesa cuánto tiempo pase, siempre será contemporáneo, está en constante evolución".

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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