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Tercera sentencia contra Fujimori

AP
El ex presidente Alberto Fujimori ayer, durante la lectura de la condena por corrupción, que se suma a otras dos ya proferidas y que lo mantendrían en prisión hasta los 93 años.

Paola Ugaz
Lima, Perú

El ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000) fue condenado a 7 años y 6 meses de cárcel por corrupción tras ordenar y luego pagar 15 millones de dólares a su asesor y brazo derecho, Vladimiro Montesinos.

Vestido con un gabán negro, un imperturbable Fujimori -quien ni siquiera levantó la vista del papel en el que escribía- recibió la tercera sentencia condenatoria que ha recibido desde que llegó extraditado a Perú en noviembre de 2007.

La Sala presidida por César San Martín condenó a Fujimori, de 70 años, por los delitos contra la administración pública, peculado -hurto de bienes públicos- doloso por apropiación, y contra la fe pública por falsedad ideológica en agravio del Estado y al pago de 1.250 millones de dólares por reparación civil.

Además, la Sala decidió algo inédito: que la Fiscalía Suprema investigue el origen del dinero (los 15 millones de dólares) que Fujimori devolvió al erario público, hecho que de acuerdo a analistas, podría encausar a procesos sin fin, en los que se indaguen los fondos familiares de los Fujimori, con los que se pagaron -entre otras cosas- los estudios universitarios en Estados Unidos, de su hija mayor, Keiko Sofía.

La gran ausente en la lectura de la sentencia fue precisamente su hija mayor, Keiko, congresista y jefe de la bancada en el parlamento del grupo "Si cumple" que dirige su padre, que encabeza las encuestas con miras a la presidencia en el 2011.

Los hechos que se juzgaron se remontan a los últimos días del gobierno de Alberto Fujimori, en el 2000, tras la emisión del vídeo en el que su hombre de confianza, Vladimiro Montesinos, entregaba 15 mil dólares al congresista, Alberto Kouri, para que dejara el partido del líder político Alejandro Toledo y se cambiara al partido de Fujimori.

En esos aciagos días, Fujimori iba tras los pasos de su hombre de confianza, en la que buscaba pruebas que lo pudieran incriminar así como negociaba con Montesinos su salida y abandono del poder, razón por la cuál le entregó 15 millones de dólares como una especie de liquidación laboral tras diez años en el gobierno.

Al ser aconsejado por el gabinete de ministros, que entonces presidía Federico Salas, de que el pago era ilícito por carecer de todo sustento legal, Fujimori se fue a su cuarto en Palacio de gobierno y extrajo unas bolsas llenas de dólares donde repuso el dinero que se le entregó a Montesinos, y que acabó en las manos del traficante de armas peruano, James Stone.

Al reponer el dinero, Fujimori entregó billetes con distinta numeración a la que se había entregado a Montesinos y que motivo, el inicio del proceso contra el gobernante.

Así, el ex mandatario deberá estar en prisión hasta el 11 de agosto de 2014, día en que vence esta sentencia pero en la que sigue vigente la sentencia condenatoria por violación a los delitos de derechos humanos que fue dictada en abril pasado y que asciende a 25 años.

En diciembre de 2007, Fujimori recibió una sentencia condenatoria de seis años por haber falseado un operativo policial con el fin de conseguir vídeos grabados por Vladimiro Montesinos.

En Perú, las sentencias no son acumulativas y siempre se toma en cuenta la mayor de ellas; es por esa razón que Fujimori podría estar en prisión hasta el año 2032, cuando tenga 93 años de edad.

Antes de autorizar la lectura de la sentencia, la Sala Judicial presidida por César San Martín, señaló que "no existe ningún cálculo político. Somos jueces democráticos. No se concede ningún espacio, pese a quien le pese, a intereses distintos de los que fluyen en el imperio de la ley".

"Como tribunal, debo insistir que esta sentencia es jurídica, exactamente igual a la anterior (violaciones a los derechos humanos). Las pautas, los referentes, en suma, la justificación está en la propia ley. Estimamos que la decisión que hemos expedido deriva exclusivamente de los hechos juzgados", concluyó el magistrado.

De esta manera, la Sala Judicial respondió a los alegatos de defensa de Fujimori quien afirmó que "no encontrará la justicia en estas cuatro paredes" y que actualmente se le juzga por "el intento de salvar al país de las garras de Vladimiro Montesinos", quien manejaba las Fuerzas Armadas y no estaba de acuerdo con su "salida al poder".

El ex presidente afirmó que el pago millonario de 15 millones de dólares, lo realizó con el dinero que encontró en el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) para evitar que Montesinos organizara un golpe de estado tras enterarse que sería despedido sin demora del gobierno.

El juicio se inició hace una semana y la brevedad del mismo se debe a que el ex gobernante se declaró culpable del hecho (la orden y entrega de los 15 millones de dólares a Montesinos), pero no responsable penal ni falible de recibir una orden para resarcir económicamente al Estado.

El abogado defensor de Fujimori, César Nakasaki, dijo hoy que se llevo adelante "un juicio político más, con el que se busca que Fujimori se muera en la cárcel", al tiempo que agregó que se intenta detener "la marcha del fujimorismo".

"Defensa patética"

Al respecto, el periodista César Hildebrandt dijo que la defensa de Fujimori fue "patética, vergonzosa, sin nombre".

"¿Patético? Más que eso: bochornoso. ¿Quién le escribió ese discurso? ¿Melquíades? ¿La rana René? ¿El perro del hortelano?...¿Evitar un golpe de Estado pagándole al golpista en ciernes 15 millones de dólares? Un hombre decente hubiera mandado detener al golpista, hubiera abortado la conspiración, hubiera salido a denunciar ante el mundo el intento sedicioso. Pero a Fujimori la decencia le ha sido esquiva desde siempre", explicó Hildebrandt.

"¿Por qué, si se había desmantelado la conspiración gracias a los 15 millones con los que se sobornó al golpista, Fujimori terminó huyendo del Perú y diciendo que su vida peligraba?... en todo caso, gracias señor Alberto Fujimori. Con su discurso de ayer, usted quedó más expuesto que nunca. Nunca fue más gánster y más indecoroso. Gracias de veras", concluyó.

Por su parte, el ex ministro del Interior, Fernando Rospigliosi señaló que el dinero que Fujimori le entregó a Montesinos no fue una liquidación por los servicios laborales prestados sino "un soborno" con el fin de que no hablara su contra, ni presentara ninguna prueba que lo incrimine.

"Fujimori se ha acogido a la sentencia anticipada por varias razones. La primera, porque quiere evitar que en el desarrollo del juicio se conozcan los detalles del robo que cometió, las protervas razones que tuvo para realizarlo y sus relaciones delincuenciales con Montesinos. La segunda, porque no quiere explicar cómo y por qué manejaba millones de dólares en efectivo en Palacio de Gobierno, sin duda producto de otros hurtos. La tercera, porque pretende evitar las implicancias políticas y electorales que tendría el que se conozcan los detalles de sus latrocinios", concluyó Rospigliosi.

Las opiniones expresadas aquí son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente están de acuerdo con los criterios editoriales de Terra Magazine.

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