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AFP
Tania Hermida, cineasta y constituyente ecuatoriana.
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Orlando Pérez
Quito, Ecuador
La última semana de septiembre ocurrió en Madrid algo inesperado: la película ecuatoriana Qué tan lejos desplazó de los primeros lugares a la francesa Conversaciones con mi jardinero, de Jean Becker, y a los dos supuestos éxitos de taquilla del cine independiente español de esos días, En la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerín, y Caótica Ana, de Julio Medem. Tanto fue así que el diario madrileño El País tituló su crónica del hecho: "Ecuatorianos revientan por sorpresa las taquillas". La película vendió 5.000 tickets, con sólo 11 copias en toda España (se exhibió básicamente en salas del circuito independiente Renoir y Verdi, de Madrid y Barcelona). Una cifra notable para un film latinoamericano. En España, viven hoy unos 700 mil ecuatorianos.
En su propio país, la opera prima de Tania Hermida rompía un récord: alrededor de 300 mil personas habían visto la película de acuerdo al registro publicado hace unos días. Además, este año fue para la realizadora ecuatoriana de suerte y fortuna política: el 30 de septiembre ganó una curul en la Asamblea Nacional Constituyente. Con las listas del movimiento Acuerdo País, del presidente Rafael Correa, ella y sus compañeros lograron el triunfo en 21 de las 22 provincias del Ecuador.
Sobre la película, el reconocido crítico ecuatoriano Manolo Sarmiento ha dicho: "cuando vi por primera vez Qué tan lejos no dudé en considerarla como uno de los mejores films ecuatorianos que se han rodado. Bien narrado, bien fotografiado, bien escrito, con un tono equilibrado, sentido del humor y madurez. Una película de la que podemos hablar con confianza y sin hacerle concesiones".
Y lo que más le llamó la atención a Sarmiento de ella fue su platonismo, "que no sólo está presente en el personaje protagónico, Tristeza, sino que define el tono general de la película, construida para funcionar como un relato pedagógico que nos enseñe cuán bello, vasto y diverso es el Ecuador, y cuán placentero y benéfico puede resultar reírnos de nosotros mismos. Es un tono platónico porque se propone retratar al Ecuador de manera alegórica, adoptando un punto de vista algo cínico pero en el fondo muy optimista de la patria. No solo es una película para adolescentes. Es una película política, un cuento moral para reconciliarnos con el país".
Enrique Pérez, propietario de los cines Verdi, que proyectaron la película tanto en Madrid como en Barcelona comentó a la prensa española el 29 de septiembre pasado: "Tuvimos que cambiarla a una sala más grande porque se quedaba gente fuera. Tuvo que venir la gerente para organizar un poco la cosa porque venían familias con niños y pedían cosas en el bar, que nosotros casi tenemos de adorno, porque éste es un cine más de películas de culto y nuestro público habitual apenas consume bebidas o palomitas".
Qué tan lejos muestra un Ecuador golpeado por la migración y la compleja realidad de un país que cambia tres veces de presidente en dos años y, como dijo la crítica española, "en el que los pueblos sufren verdaderas ¿operaciones quirúrgicas¿ que les dejan sin su mejor potencial: la gente joven que se va dejando los niños al cuidado de los abuelos. Y se ríe abiertamente de la ignorancia de los españoles, que no saben nada de Ecuador, salvo el nombre de algunos de sus volcanes". No por casualidad, la protagonista española se llama Esperanza y la ecuatoriana Tristeza.
La película ha recibido, entre otras, las siguientes distinciones: Zenith de Plata, en el Festival Mundial de Cine de Montreal; Segundo Premio Coral, en Operas Primas, en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana; mejor Película Iberoamericana, Premio del Público, Premio Mirada de Mujer, en el Festival de Cine Cero Latitud, de Quito; Mención Especial Del Jurado, Premio Del Público, en el Festival de Cine de las Américas, en Austin, Texas.
Lo cierto es que Tania Hermida se ha convertido este año en uno de los personajes relevantes de su país. Estudió cine en la escuela del Nuevo Cine Latinoamericano de San Antonio de los Baños, en Cuba, desde los 18 años. A su regreso al Ecuador se dedicó a la docencia y todo tipo de proyectos audiovisuales. Fue asistente de dirección de Crónicas, de Sebastián Cordero, María llena eres de gracia y Proof of Life, con Rusell Crowe y Meg Ryan, película que se filmó en el Ecuador.
Menuda, de unos ojos verdes penetrantes, de conversación intensa, punzante a veces, convencida del proyecto político en el cual milita, por invitación de Correa, Tania Hermida tiene muchos proyectos, que ahora, a sus 39 años, son solo el punto de llegada de unas largas jornadas de trabajo y el de partida para la realización de otras filmaciones sobre algo que no está muy bien plantado entre los realizadores ecuatorianos: cómo la contemporaneidad se inscribe en la cotidianidad de un país que se ha lanzado a cambios políticos y culturales de largo aliento.
Por eso Terra Magazine la invitó a conversar sobre su éxito y sobre la reflexión de su nuevo rol en la política, ya que de pronto se ha convertido en un importante aliado de los artistas nacionales, como lo demostró en el acto que organizó para hablar de lo que la nueva Constitución ecuatoriana debería contener en el campo cultural, dos semanas antes de su elección como asambleísta.
Entrevista
Terra Magazine: ¿Qué hizo posible que tu película Qué tan lejos entre en el circuito español y sea una de las más vistas en este verano?
Tania Hermida: Con nuestro coproductor español, Gervasio Iglesias de La Zanfoña, siempre tuvimos el plan de estrenar en España. Conseguimos que Karma Films, una distribuidora de cine independiente, tomara la película y nos lanzamos. ¿Por qué fue un éxito? Creo que sintonizó no solamente con los ecuatorianos, sino con una buena parte del público español. Esto deja un precedente importante para nuestro cine internacionalmente.
Terra Magazine: ¿Con esta película se afirma un modo de hacer cine en el Ecuador que se despega de cierta militancia y apunta más a la interioridad de sus habitantes y sus problemáticas?
Tania Hermida: Creo que en Ecuador estamos asistiendo al nacimiento del cine como fenómeno cultural importante. En este sentido Qué tan lejos ha marcado un hito importante, el de sintonizar con el público y demostrar que la gente está ávida de tener cine propio. Pero no creo que se trate de un "modo de hacer" que se vaya afirmando. Cada uno de los directores y directoras en Ecuador tiene su propia mirada y su propio estilo... Hay de todo: desde militancias hasta experimentos.
Terra Magazine: Qué tan lejos es un viaje por el país y también una mirada crítica de sus conflictos. Por lo tanto, ¿es posible que el cine esté haciendo lo que no ha podido hacer la literatura, por más esfuerzos que haya en ciertos autores?
Tania Hermida: Yo creo que la literatura ecuatoriana sí ha hecho una mirada profunda y crítica de los conflictos que tenemos como país, y no ahora sino desde hace décadas. Pienso en Jorge Icaza, Pedro Jorge Vera, Ángel Felicísimo Rojas, Jorge Enrique Adoum, Abdón Ubidia, Iván Egüez, Eliécer Cárdenas... De un modo distinto, pero no menos profundo, Pablo Palacio, claro. Y la lista es larguísima. Aquí he enumerado sólo unos cuantos. Y están los poetas que también han hecho una lectura profunda y crítica: César Dávila Andrade, Jorge Carrera Andrade y un largo etcétera.
Terra Magazine: ¿Cómo decidiste dar ese salto a la política que terminó por llevarte a la Asamblea Nacional Constituyente?
Tania Hermida: No he dado un salto a la política. Soy cineasta y seguiré siéndolo. Decidí participar, sí, como candidata y ahora como asambleísta de Acuerdo País porque creo la Revolución Ciudadana y considero que en esta coyuntura todos y todas tenemos que hacernos cargo del país. Es necesario llevar el tema de los Derechos Culturales y el de la Soberanía Cultural a la nueva constitución... Y para eso había que entrar a la cancha en la que se juegan las cosas: la Asamblea.
Terra Magazine: ¿Cuál es el sentido político de Rafael Correa en el Ecuador desde la mirada de los artistas nacionales?
Tania Hermida: No puedo hablar en nombre de "los artistas nacionales" porque no los represento. Puedo decir que quienes creemos que la cultura debe ser considerada un eje fundamental para el desarrollo del país, estamos en sintonía con el proyecto que este gobierno lidera. Quienes creemos que la diversidad cultural y la soberanía cultural deben ser consideradas políticas de estado y que no es posible dejar nuestro territorio simbólico (cultural) a merced de las reglas del mal llamado "libre mercado", estamos ciertamente en sintonía con el gobierno que lidera Rafael Correa.
Terra Magazine: ¿Qué va a pasar con tu trabajo cinematográfico durante la Asamblea: se abandona, se suspende, se acompaña...?
Tania Hermida: Mi trabajo como guionista no se suspende nunca. Mi trabajo como directora y productora están en pausa pero no por la asamblea, sino porque no estoy lista para dirigir otra vez. Si hubiese estado a punto de empezar a producir, no hubiese aceptado la candidatura y todas las responsabilidades que ser asambleísta conlleva.
Terra Magazine