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Reuters
Barack Obama y Hillary Clinton, la disputa continúa aún sin definiciones.
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Daniel Milazzo
¡La ruptura sería desastrosa!
A diferencia de los delegados, que tienen que votar en la convención partidaria de acuerdo con el resultado de las primarias o de los caucuses -asambleas de electores, donde predomina la movilización popular- de sus respectivos estados, los superdelegados poseen la autonomía de votar en forma independiente, a partir de su propio criterio.
En total, son 796 superdelegados. Entre ellos están todos los congresistas y senadores, ex gobernantes, miembros del Comité Nacional Demócrata y personas que son o fueron importantes para el partido. Sólo el Partido Demócrata posee superdelegados.
La disputa entre Barack Obama y Hillary Clinton permanece indefinida, sin embargo, el senador de Illinois venció en las diez últimas primarias consecutivas y hoy lidera la contienda en número de delegados. En total son 1319 contra 1245 de Hillary. En la convención nacional se requiere un mínimo de 2025 delegados, y se realizará entre el 25 y el 28 de agosto en Denver.
En una investigación divulgada el miércoles 20 por el instituto Reuters/Zogby, Obama lidera la preferencia nacional con un 14% de ventaja sobre Hillary (52% contra 38%). De acuerdo con este sondeo, también le iría mejor contra el probable candidato republicano, John McCain (47% contra 40%), en tanto que Hillary sería derrotada por el rival republicano (50% contra 38%).
Barack está estimulando a la gente a votar. Él hace que el pueblo crea que el progreso de la nación es posible -destaca el superdelegado Sam Spencer.
El día 4 de marzo será crucial para los demócratas, pues es la fecha de las primarias en Ohio y en Texas, además de los estados de Vermont y Rhode Island. En total, serán 444 delegados en juego ese día.
Sam Spencer representa al estado de Maine (nordeste de los EE.UU.) en el Comité Nacional Demócrata. Trabajó en la Casa Blanca durante 4 años (1996-2000), durante el segundo mandato del presidente Bill Clinton. En entrevista a Terra Magazine, Spencer habló del riesgo de que hubiera una ruptura entre los demócratas y del temor a una desmoralización del partido si la decisión de los superdelegados fuese contraria a lo que la mayoría de los electores eligió a lo largo de las primarias.
Terra Magazine: ¿El voto de los superdelegados puede contradecir la opinión de los electores demócratas?
Sam Spencer: Estoy muy preocupado por este tema y espero que no suceda. Creo que quienes deben elegir el candidato realmente son los electores que ya han votado desde hace algunos meses y que aún votarán hasta junio. Es parte del espíritu demócrata que le elección sea democrática.
Terra Magazine: ¿Pero qué podría pasar si los superdelegados tuvieran un papel determinante para el resultado final?
Sam Spencer: En los años 70, las primarias y los caucuses no eran tan importantes, la decisión cabía básicamente a los líderes del partido, a la convención nacional. En 1980 se crearon los superdelegados, que hoy representan casi el 20% del total de delegados. En el pasado, los superdelegados no eran tan decisivos, pues incluso sin ellos algún candidato ya garantizaba la mayoría entre los delegados. O sea, nunca tuvimos una elección como ésta. Hasta ahora, tanto Barack como Hillary pueden llegar a ser el candidato demócrata.
Terra Magazine: Sí, pero ¿cuál es el riesgo si la última carta quedara en manos de los superdelegados?
Sam Spencer: Estoy diciendo que los superdelegados probablemente no son una buena idea. Pero si aún así, al finalizar las primarias, no tuviésemos un claro vencedor, los superdelegados tendrán que desempeñar un papel determinante y deberán escoger lo que es mejor para el partido, pero espero que no seamos nosotros quienes tomemos esta decisión. Espero que para ese momento los propios electores ya lo hayan hecho.
Terra Magazine: ¿El Partido Demócrata discutirá cambios sobre este proceso después de las elecciones?
Sam Spencer: Creo que si los superdelegados fueran decisivos, sin duda esto representará una gran demanda de cambios, y también creo que hay necesidad de una reforma. Más y más personas comenzarán a cuestionar el rol de los superdelegados. Los electores desconfiarán si, a fin de cuentas, ellos no pueden tomar esa decisión.
Terra Magazine: ¿Y cuán negativo sería esto para los demócratas?
Sam Spencer: ¡Sería desastroso! Y nos perjudicaría en noviembre (mes de la elección del nuevo presidente norteamericano). Hasta aquí, en el estado de Maine (nordeste norteamericano), hace 4 años atrás votaron 17.000 personas en las primarias, en tanto que este año se presentaron 46.000, o sea, el número casi se triplicó. Vemos muchas personas jóvenes que se acercan a votar por primera vez. Que los líderes del partido deben participar del proceso es cierto, pero los electores deben sentir que detentan el poder. Creo que el papel de los superdelegados puede desilusionar a muchos electores.
Terra Magazine: ¿Brasil, América Latina y la política exterior han sido tema de debate durante las campañas?
Sam Spencer: No puedo responder directamente pues no formo parte de ninguna de las campañas, pero las discusiones se intensifican sobre cuestiones internas. En todo caso, George W. Bush causó mucho daño a la reputación internacional norteamericana y una de la prioridades del próximo presidente será colocar a los Estados Unidos nuevamente de pie frente al mundo. Por lo menos es lo que esperamos.
Terra Magazine: ¿La larga lucha entre Hillary y Barack puede perjudicar al partido?¿ Esto podría debilitar la campaña del futuro candidato?
Sam Spencer: En realidad, eso estimula el debate dentro del Partido Demócrata, involucra más a la gente y reaviva el deseo de vencer en noviembre. Ya sea con Barack o con Hillary, creo que la mayoría de la gente cree que lo más importante es tener el Partido unido para noviembre. El temor es que si tuviéramos una Convención Nacional (agosto, Denver) muy dividida, la gente pensará que no se la está teniendo en cuenta. En este sentido la pelea puede traer problemas. Pero, insisto, la decisión debería venir de los electores, esto los mantendría estimulados.
Terra Magazine: ¿Cómo evalúa el ascenso en la popularidad de Barack Obama?¿Cómo se da esto en el estado de Maine?
Sam Spencer: Bien, Obama obtuvo el 60% de los votos en Maine. Él está estimulando a la gente a votar. Él hizo que el pueblo crea que el progreso de la nación es posible, que podemos lograr grandes realizaciones como País, él inspiró a la gente que no se involucraba en las elecciones a participar. Sin duda, es quien ha empujado a la gente a trabajar duro para que tengamos una Casa Blanca demócrata. Barack tiene una personalidad muy carismática y apasionante, y realmente ha inspirado a la gente en todo el país.
Terra Magazine: ¿La elección podría inclinarse por el candidato que mejor perspectiva posee contra John McCain?
Sam Spencer: No existe una respuesta obvia para esa pregunta. Ambos lados creen apoyar al mejor candidato para derrotar a McCain.
Terra Magazine: En su opinión ¿quién ganará las primarias?
Sam Spencer: Como sabe, no me comprometí con ningún lado y no he expresado mi opinión en cuanto a ello. Sólo creo que los superdelegados no deberían votar individualmente (aunque estuviera permitido hacerlo) y deberían votar de acuerdo con la elección de los electores de la región que representan.
Terra Magazine: ¿Podría Barack convertirse en vicepresidente de Hillary, o viceversa?
Sam Spencer: Sé que a muchos les gustaría que eso suceda, pero antes de debatir eso, tenemos que poner el foco en cómo atraer más gente a las urnas en noviembre.
Terra Magazine: ¿Le teme Ud. a otro gobierno republicano?
Sam Spencer: Pasamos ocho años bajo un liderazgo desastroso y el país no puede soportar otros cuatro u ocho años de políticas desastrosas. George W. Bush no hizo nada para mejorar el servicio de salud pública, no hizo nada para fortalecer la moneda nacional, y comenzó una guerra prematura. Precisamos un cambio en Washington, y tanto Hillary como Barack podrían realizarlo.
Terra Magazine