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Carol Barreto/Cortesía
Tâmara o Ariell Close, travesti a quien la artista Carol Barreto dedica su exposición sobre este género. Víctima de malos tratos, murió durante la elaboración de la muestra.
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Thais Bilenky
San Pablo, Brasil
La reacción del fenómeno del fútbol Ronaldo a las acusaciones del travesti André Luís Ribeiro Albertino (o Andréia Albertini) es muy común, dice la investigadora Carol Barreto, quien hace un año convive con "chicas" de la Asociación de Travestis de Salvador (ATRAS) y prepara su tesis de maestría sobre este tema. Ronaldo manifiesta ser víctima de una trampa y tentativa de extorsión por parte del travesti, que a su vez lo acusa de no haberle pagado por el "programa" que habían organizado para la madrugada del domingo al lunes pasado en Rio de Janeiro.
Barreto afirma que no son raros los casos como el que se adjudica a Ronaldo, en que el cliente acuerda un servicio con el travesti y, cuando termina, no quiere pagar. "Entonces ellos llaman a la policía y dicen que fue ella quien los robó", acusa. "Es una manera fácil de justificar la elección sexual". Actualmente la artista está exponiendo en Salvador sus fotografías (como la de arriba) que retratan los hábitos de los travestis. La muestra Trans: registros de um redesenho mútuo es el resultado de la investigación realizada para el programa de posgrado de la Universidade Estadual de Feira de Santana (BA).
El episodio
Ronaldo, delantero del Milan, se encuentra en Brasil para el tratamiento de su rodilla, y el domingo 27 de abril concurrió a un partido de fútbol en el estadio Maracaná, luego fue a un local nocturno y a la salida buscó una "prostituta" para "alternar". Él y el travesti Albertino (o Albertini) fueron a un motel, pero tuvieron un altercado y terminaron en la sede policial. André alega que Ronaldo no quiso pagarle por los servicios y afirma que estaba drogado. El jugador dice que no sabía que André no era mujer y lo acusa de intentar sacarle 50.000 reales y engañarlo, inclusive invitando al motel a dos amigas, también travestis.
La investigadora subraya que muchos hombres con problemas con su propia sexualidad, adoptan posturas prejuiciosas con las compañías que eventualmente buscan. Sin aproximarse emocionalmente a los travestis, los clientes se aprovechan de la "imagen distorsionada del grupo" para incriminarlos. Y agrega que si el juicio moral es prejuicioso, el juicio físico que se realiza en la vía pública tampoco está privado de conocimiento de causa:
- El cliente, sea famoso o no, que se involucra con un travesti sabe diferenciarlo de una mujer. Es visible la ambigüedad del género. No sería fácil (a un travesti) hacerse pasar por mujer. Y quienes frecuentan los puntos de prostitución y contratan los servicios saben dónde buscar a unos y a otros porque no están en el mismo lugar.
Modelos fotográficos
El ensayo fotográfico de Carol Barreto aborda el "rediseño" que los travestis realizan con sus cuerpos. La artista se interesa por el modo artesanal con que estas personas reconfiguran la imagen de sí mismas: sus curvas, sus prendas, cabellos y gestos.
Preocupados en conseguir caderas más estilizadas o senos de mayor tamaño, los travestis -que en general no poseen dinero suficiente para recurrir a intervenciones quirúrgicas- usan técnicas domésticas para transformarse.
Este proceso de "rediseño" está asociado al proceso creativo de la moda, de la confección que hacen los diseñadores que buscan concretar ideas e imágenes mentalizadas. Si bien Barreto no se inspira en el modo de vida travesti para la confección de prendas, la artista reconoce en las "chicas" una predisposición automática a la profesión de modelo. Barreto dice que no consiguió una sola foto espontánea para su ensayo: los travestis, cuando ven la cámara, inevitablemente posan -vanidosamente- para la fotografía.
Por otro lado, la transformación artesanal de los cuerpos puede traer y acarrea graves problemas de salud. La aplicación de siliconas de automóvil, por ejemplo, más accesible a los travestis que el producto utilizado por los médicos, muchas veces lleva a infecciones que si no son tratadas debidamente, conducen a la muerte.
Para representar la fragilidad, las fotos de Trans: registros de um redesenho mútuo fueron impresas en papel sulfito. Carol eligió un material sensible para "hacer alusión a la vulnerabilidad de la piel y el cuerpo de los travestis", según explica.
La exposición está en la Galeria Jayme Fygura, Teatro Gamboa Nova (Lg. dos Aflitos, 3, Gamboa), de Salvador, hasta el día 1º de junio.
Terra Magazine
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